jueves, 29 de octubre de 2015

Entre comillas

Universidad Nuestra Señora del Rosario
Administración de Negocios Internacionales
Escritura de Ensayos de Opinión
Docente: Juan Sebastián Cobos Munevar
Sergio Roncancio
29/10/15

Entre comillas

Actualmente, en la academia, la mayoría de los trabajos que se les dejan a los estudiantes son ensayos. Los docentes siempre hacen énfasis, y un punto bastante importante, en no hacer plagio. Son bastante recurrentes en el tema, evidenciando las herramientas tecnológicas existentes hoy en día para detectar el plagio. Sin embargo, no les ensañan a sus estudiantes el significado de plagio.

El plagio es una idea, frase, párrafo, etc., de un autor tomada como si fuera propia. Esto quiere decir que, no se menciona en ningún momento el origen o procedencia de dicho fragmento o idea. Se menciona la idea como propia cuando en realidad es de otro autor. Allí es cuando los estudiantes incurren en el error, pues la equivocación no incurre en tomar ideas ajenas como fundamentos o bases para complementar lo producido, sino en no mencionar de quien son.

Algunos docentes no definen qué es el plagio a los estudiantes, tampoco les dicen que el problema no está en tomar ideas de alguien más sino en no citarlas. Ahora bien, acto seguido, deberían enseñar como citar según las normas utilizadas hoy en día, pues citar mal también incurre en una forma de plagio.

Entonces, gracias a que los estudiantes no conocen el significado del concepto, es bastante lógico la falta de conocimiento  de las graves consecuencias sufridas al realizar plagio. Como ya lo mencioné anteriormente, la mayoría de los trabajos de la academia son ensayos, por lo cual deben existir normas acerca de cómo presentar dichos trabajos y además de qué es plagio y sus consecuencias.

En primera instancia, en toda institución educativa existe una serie de normal en las cuales no puede faltar la mención al plagio y las consecuencias de realizar dicha acción. Realizar esta acción es tan grave que podría tener tan solo un llamado de advertencia (dependiendo lo estipulado en el reglamento), hasta matrícula condicional y/o expulsión de la institución educativa.

En ocasiones, aunque los estudiantes no quieran realizar plagio, incurren en ello, y no es porque quieren, sino porque a veces citan mal una idea de otro autor por el hecho de que no les han enseñado. Por tanto, a mi parecer, el problema radica en la falta de sociabilidad de las maneras de evitar el plagio, como las citas o el parafraseo.

No obstante, existen personas las cuales lo practican gracias al ahorro de esfuerzos al momento de realizar cualquier trabajo. Más allá del plagio, el verdadero problemas de estos estudiantes es las consecuencias venideras en un futuro. Aún más, el ideal sería que los docentes impartieran o dedicaran momentos de su tiempo para instruir a sus alumnos en el tema del plagio y las citas para realizar los trabajos de manera adecuada.

Aparte, los estudiantes deberían ser responsables de su propio aprendizaje y no pensar que el plagio es una forma que les va a permitir seguir adelante. Sería muy bueno que ellos reflexionaran acerca de las consecuencias que conlleva esta práctica y sobre todo que a los que están engañando verdaderamente es a ellos mismo.

En conclusión, no es equivocado tomar ideas de otros autores para reforzar las suyas, sustentarlas o complementarlas, sino que el error radica en no realizar las citas apropiadas dado cada caso. Además, docente y alumno deben trabajar juntos para enseñar los diferentes modelos de citas y por la otra parte de no incurrir en ésta práctica que genera conflictos a nivel académico y personal en un futuro.